
En el mes de enero anduve recorriendo la Riviera Maya y parte de Mérida. Lo asombroso de este viaje no fueron los lugares “típicamente turísticos” que no hay que olvidar incluir en la lista de lugares por visitar, pero que pierden ese toque de tranquilidad por volverse lugares de gran afluencia. Entre una de las paradas que me dejo con la boca abierta es la Playa Maroma que se encuentra ubicada entre Puerto Morelos y Playa del Carmen; para ser más exactos a 9 kilómetros de playa del carmen con rumbo a Cancún.
Es importante decir que no hay ningún señalamiento que nos indique que hemos arribado al lugar. Solo hay una forma de tener acceso a esta playa, y es a través de la Marina Maroma, que cobra 15 dólares la entrada, que son reembolsables en alimentos y bebidas.
De la entrada de la Marina a la Playa Maroma se caminan 2 kilómetros aproximadamente. La primera impresión de la playa es una cama de fina arena blanca que provoca una luz cegadora al impacto con la mirada, el color del mar se divide en dos tonalidades, en la orilla de la playa se puede ver un color muy tenue de vede agua seguido del maravilloso azul turquesa.
Al hacer contacto la arena con los pies se siente una sensación de frescura y se puede sentir la textura fina de la arena; una playa muy limpia y con pocas algas a sus alrededores.
Mirando en el horizonte se puede contemplar que no existe ningún resort que perturbe la mirada o manche esta playa virgen con el toque de la mano del hombre.
Cabe mencionar que esta playa fue considerada por Travel and living Channel en el 2006 como la mejor playa del mundo.
Es importante decir que no hay ningún señalamiento que nos indique que hemos arribado al lugar. Solo hay una forma de tener acceso a esta playa, y es a través de la Marina Maroma, que cobra 15 dólares la entrada, que son reembolsables en alimentos y bebidas.
De la entrada de la Marina a la Playa Maroma se caminan 2 kilómetros aproximadamente. La primera impresión de la playa es una cama de fina arena blanca que provoca una luz cegadora al impacto con la mirada, el color del mar se divide en dos tonalidades, en la orilla de la playa se puede ver un color muy tenue de vede agua seguido del maravilloso azul turquesa.
Al hacer contacto la arena con los pies se siente una sensación de frescura y se puede sentir la textura fina de la arena; una playa muy limpia y con pocas algas a sus alrededores.
Mirando en el horizonte se puede contemplar que no existe ningún resort que perturbe la mirada o manche esta playa virgen con el toque de la mano del hombre.
Cabe mencionar que esta playa fue considerada por Travel and living Channel en el 2006 como la mejor playa del mundo.
3 comments:
La playa es un lugar mágico, en ella nos agobia el deseo, se amplia la necesidad de borrachera y nos permite espacios para la introspección, que siempre ahí, cerca del mar cualquier balance saldrá positivo. No me cabe la menor duda de que este paseo para ti fue especial y se cumplieron los objetivos de la ruta; yo por mi parte me llevo la tarea urgente de visitar Mérida.
oh..pelos, finally, u update ur blog!!! I love maroma beach! I put that as my computer background! lol
ñañañaña
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